martes, 19 de octubre de 2010

No llores por mí, Argentina.

Tu amor te espera no esperes más. En qué perdiste tanto tiempo? Indecisa al hablar, tan dura como Humpfrey Bogart. Entre lujurias y represión, bailaste los   discos de moda y era tu diversión burlarte de los ilusionistas. No llores por las heridas  que no paran de sangrar. No llores por mí, Argentina. Te quiero cada días más.         Estás enferma de frustración y en tu locura no hay acuerdo. Una hiena al  reír, pero al almuerzo con los cerdos. Si las estrellas de cabaret se ríen de tus        movimientos, no es preciso mentir lo negro que hay en tus pensamientos. No
  
llores por las heridas que no paran de sangrar. No llores por mí, Argentina. Te quiero cada días más. Alguien se quiere ir. Alguien quiere volver, alguien que está atrapado en el medio de un recuerdo. Esto yo ya lo ví, esto ya lo escuché, ella no quiere ser amiga de un chico de este pueblo.

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